domingo, 17 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

En mi trayectoria como docente desde hace 14 años, inherente a una necesidad tácita de trabajo para hacer frente a las exigencias de una familia incipiente, ésta experiencia me permite integrarme a esta aventura que en un inicio fue de incertidumbre, de desesperación, porque no todo es decir tengo el conocimiento o lo puedo adquirir, sino, ¿qué debo hacer para hacerme entender ante mis alumnos?. De manera alterna, tenía tres años dedicándome a la práctica de la medicina privada en el mismo lugar de residencia, razónp por la que desde un inicio veía más remunerativo prepararme en el aspecto médico que en el aspecto docente, es decir, que si hacía un curso o especialidad en el aspecto médico me hacía ganar más dinero que en la labor docente, visión que posteriormente comenzó a cambiar, y de igual forma comenzar a invertirle tiempo a la preparación y participación en cursos docentes, lo que me ha permitido incluir en mi desarrollo profesional los elementos básicos para mi actividad frente a grupo, actualmente me gusta lo que hago, me es gratificante encontrar exalumnos que saludan con agrado y recuerdan el trato y el servicio que les ofreciste, de igual forma cuando encuentras un saludo o un mensaje en tu correo electrónico.
Mi pensamiento en relación a la labor docente para mi es un firme compromiso que afronto a diario en el salón de clase para beneplácito y beneficio de mis alumnos, quienes en su mayoría acuden con agrado a la clase. Este compromiso también incluye buscar un mejor nivel de preparación académica por parte del docente que propicie una mejor calidad de la educación, a mejor preparación, mejor visión y mejor educación.
De igual forma, es satisfactorio encontrar profesionistas en cuya formación académica participaste en el nivel medio superior, y que en la actualidad son maestros de mis hijos, y que con gran satisfacción recomiendas a estos profesionistas.
Muchos de mis propósitos y objetivos se han logrado en cuanto a la labor docente: la tendencia ha sido hacia la planeación y preparar mis clases, siempre pensando en los objetivos y contenidos programáticos, enfocando las estrategias que más se adecuan al grupo de alumnos, la finalidad siempre será mejorar el proceso de enseñanza y el aprendizaje en los alumnos. Mi cambio actitudinal tomando en cuenta que la atención del proceso no se centra en el docente, sino en el alumno, el modelo de evaluación que incluye acciones y actividades, donde el alumno elabora y aplica los principios programáticos de la asignatura, el objetivo final es que sea capaz de producir un cambio que pueda ser a nivel individual generalmente, aunque lo ideal sería llevado a su entorno social. La interacción cordial con los alumnos con una confianza plena, en el que se les brinda la atención académica que quizás en lo académico demerite la calidad, pero si con un alto valor humanístico.
Retomando líneas anteriores en el sentido de la labor docente realizada en el centro escolar, reitero mi satisfacción a la realización de mi labor frente a grupo, pero esta satisfacción no es plena, porque considero que aún hace falta que me prepare y eduque en relación a los principios didácticos y pedagógicos de la docencia, tomar mi actividad docente como parte de mi formación incluyendo a mi preparación profesional, porque actualmente, siendo honesto, me gusta y fascina lo que hago en el aula, pero me gusta y me fascina más lo que hago en el consultorio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario